La niña se enojó

La niña juega baloncesto, es su jobby, su manera de expresión. Práctica cuando puede y juega los fines de semana, un torneo aquí, un torneo allá. A veces gana a veces pierde como cualquier mortal. Tiene una hermanita a la que quiere mucho, tanto que nunca la quisiera ver lastimada, las dos juegan baloncesto, las dos son buenas, cada una con sus virtudes y defectos, las dos quieren ganar.

Era el último partido del torneo, la gran final, la niña jugaba en su mejor nivel, como nunca se le ha visto, corre, lanza, encesta, defiende. El equipo contrario ha sido imbatible los últimos torneos pero hoy parece que no será mejor. Se siente, la victoria está cerca, 8 puntos separan a los equipos menos de 2 minutos en el marcador, un campeón caía un nuevo equipo monarca surgía.

Penetración hacia canasta, un paso, dos pasos, la jugadora lanza… se oye un golpe, la jugadora cae… era la hermanita de la niña, recibió una falta de la propinada por la jugadora que defiende la canasta, no muy fuerte, no muy suave, una jugada normal.

La niña se enfurece, arremete contra la jugadora que defendía la canasta, ¿cómo puede ser que golpeen a mi hermanita? — pensaba para sus adentros — mientras por fuera su rostro enrojecido reflejaba su pensamiento.

Falta técnica en contra de la niña, 2 puntos más para el equipo contrario, 6 de diferencia. La niña contagia enojo, su equipo ya no juega igual, ya no defiende igual, ya no encesta igual, 3 puntos más para el equipo contrario. La niña no se calma su equipo no se calma, 2 puntos más del equipo contrario. El partido ya no es lo que era, el campeón resurge… 2 puntos más para el equipo contrario….

Fin del partido.

La niña y sus amigas de equipo se preguntan ¿qué pasó?, perdieron un partido en el que la victoria se veía segura, no pasó, no fue hoy… quizás después.

La niña fue víctima de sus emociones, no pudo controlar un enojo y fué el inicio del fin para ella y su equipo, el esfuerzo de todo un torneo prácticamente echado a perder en 2 minutos de furia descontrolada.

Que importante es saber mantener la calma en los tiempos complicados, que importante es saber tomar decisiones correctas con la cabeza enfocada, que importante es aprender a tener paciencia en la tormenta. Que no te pase lo que a la niña, que tus decisiones sean tomadas en un estado mental óptimo. Tomar una mala decisión no solo te puede afectar a ti, también puede afectar a las personas a tu alrededor, que bueno fuera que solo se perdieran partidos de baloncesto cuando alguien se enoja, muchas veces se pierde más, mucho más.

La niña se enojó…. La niña perdió.

 

Foto de Anna Demianenko en Unsplash



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